¿Se está capacitando a los equipos mexicanos de emergencias para lidiar con el ébola?

Se ha dicho, hasta el cansancio, que el riesgo de que el ébola llegue a México es bajo. Dos motivos, entre otros, hacen que el riesgo sea bajo.  Primero, porque no hay vuelos directos entre los países africanos afectados por el ébola y México. Segundo, por las medidas internacionales que se han tomado para evitar la propagación de la enfermedad. Aun cuando lo anterior reduce el riesgo de que el ébola llegue a México de hecho no lo elimina completamente. Reconociendo lo anterior las autoridades mexicanas, según se ha informado, han tomado las medidas necesarias para poder lidiar con casos de ébola en el territorio nacional.

Hay tres maneras de que el ébola llegue a México:

  • que alguien infectado de ébola llegue al país, o
  • que el Estado mexicano decida repatriar a algún ciudadano mexicano infectado de ébola (el Estado podría repatriar a algún no-ciudadano mexicano pero esto es improbable), o
  • que el virus fuera importado para investigación médica y alguien, trabajando con él, se infectara (No examinaré esta opción porque hasta donde se no existen laboratorios en México que trabajen con ébola y también porque lidiar con este tipo de casos sería similar a lidiar con casos del segundo tipo).

De las tres opciones la segunda opción es la menos alarmante. Si el Estado decidiera repatriar a alguien con ébola la Secretaria de Salud desplegaría todos los recursos humanos y técnicos necesarios para lidiar con el caso. Lo primero sería transportar al paciente a México y para ello la SSa ha adquirido una capsula especializada y ha contactado una ambulancia aérea especializada. Una vez en territorio nacional el paciente sería llevado Centro Nacional de Atención a Quemados en la Ciudad de México, donde se le atendería. Es cierto que en el día a día nuestros servicios de salud dejan mucho que desear pero ello no significa que México no tenga los recursos materiales y el personal necesario para poder lidiar con algunos casos de ébola. Por otra parte, si la Ssa ha aprendido algo de los casos de enfermeras contagiadas de ébola (uno en España y dos en Texas) entonces mantendría en estrechísimo control y vigilancia al personal médico involucrado en la atención de los pacientes con ébola.

Mientras que casos del segundo tipo serían preocupantes casos del primer tipo lo serían mucho más. ¿Por qué? Porque, como en cualquier otro lugar, establecer un control epidemiológico de esta enfermedad sería más difícil, basta poner atención a los esfuerzos que realizó, y que tendrá que realizar, la CDC para establecer quién estuvo en contacto con alguna de las enfermeras infectadas de ébola en EUA.

Otra cosa que resultaría preocupante, de haber un caso del primer tipo, es el hecho de que no se ha capacitado al personal de emergencia (o al menos la Ssa no ha dicho nada al respecto, lo cual es extraño dada la difusión que ha recibido lo preparado que está el Estado mexicano para lidiar con el ébola). Por ejemplo la nota de El Universal asevera que El Centro Nacional de Programas Preventivos y Control de Enfermedades  (Cenaprece) y la Dirección General de Epidemiología organizaron un taller sobre el ébola. En el taller se impartieron las medidas que el personal de salud deberá tomar en caso de tener que atender a un paciente con ébola, pero no se menciona nada sobre el personal de emergencias. Podría ser que las notas periodísticas omitieron mencionar la inclusión de los equipos de emergencias, o podría ser que los incluyen dentro del rubro de “personal de salud”, en la preparación para posibles casos de ébola, pero lo cierto es que en los documentos de la página web de la Ssa, exclusiva para el ébola, no se les menciona. En el Manual de Preparación y Atención de Casos de Enfermedad por el Virus del Ébola, de la Ssa, no se menciona cómo deberán de responder los servicios de emergencias a una llamada de auxilio que diera pistas de ser un caso de ébola. Por ejemplo no se establece si los radio despachadores de los servicios de ambulancias deben requerir cierta información, a quien reporta la llamada de emergencia, para poder identificar posibles casos de ébola. Tampoco se establece qué equipo de protección personal debe portar el personal de emergencias al momento de atender un posible caso de ébola, ni cómo ni dónde se deben desinfectar las unidades de emergencias que atendieran posibles casos de ébola.

Si la Ssa sólo ha estado capacitando al personal médico y al personal de enfermería y no ha capacitado al personal de emergencias (paramédicos, bomberos y policías) entonces tiene un punto ciego muy grave. Planear una respuesta adecuada frente al ébola no se puede limitar a capacitar sólo al personal médico y al de enfermería sino que se tiene que incluir en el proceso de capacitación al personal de emergencias. Lo necesario ante estas circunstancias es que la Ssa capacite al personal de emergencias y que establezca un protocolo para responder a llamadas de emergencias que dieran sospecha de ébola. Lo ideal sería que la Ssa conformara equipos de emergencia de respuesta infectocontagiosa. Untitled

Dado que puede haber un caso de ébola que no sea de repatriación el personal de emergencia debe ser incluido en los preparativos de la Ssa. La importancia de los equipos de emergencias en tales situaciones es tan reconocida que en el último ejercicio que realizó el gobierno británico para evaluar su capacidad para responder al ébola uno de los actores principales, en cuanto a su participación y en cuanto a la evaluación que se realizó de ellos, fueron los servicios de ambulancias. Sería un problema de salud grave que por mala planeación un grupo de paramédicos, u otros miembros de los servicios de emergencias, se contagiaran de ébola.

@CPalaciosG

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Las mascotas en los tiempos del ébola

El ébola, con toda razón, es una noticia mundial. Es una noticia mundial la falta de interés y apoyo sustantivo del mundo occidental a la crisis en África. Es noticia mundial que el hombre diagnosticado con ébola en Texas murió. Y ahora es noticia mundial que el primer caso de contagio de ébola fuera de África ocurrió en España.

Una auxiliar de enfermería española se ha convertido en la primera persona en contagiarse de ébola fuera de África. Según las autoridades españolas el contagio ocurrió cuando la enfermera se tocó la cara mientras portaba los guantes con los que entró en la habitación donde era tratado un misionero español que había sido trasladado a España después de contraer la enfermedad en África. Las autoridades españolas han dicho que su condición ha empeorado en las últimas horas y que su marido está siendo monitoreado de cerca.

Una característica sobresaliente del caso español es que la enfermera estuvo en contacto con su perro, Excalibur, después de contraer ébola. El hecho que la enfermera tuvo contacto con su perro es relevante porque, al menos hasta el miércoles, las autoridades españolas estaban decidiendo si debían, o no, sacrificar al perro. El día jueves las autoridades españolas han dado la orden de sacrificarlo. En las siguientes líneas quiero explorar la decisión tomada por las autoridades españolas.

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Lo primero que se tiene que decir es que los perros pueden contraer ébola y que son una fuente potencial de transmisión. El Instituto de Investigación para el Desarrollo de París aseguro que “estos animales domésticos pueden por lo tanto infectarse [de ébola] y excretar el virus durante un periodo determinado, convirtiéndose así en una fuente potencial de infección para el ser humano”. Derivado de esto se tienen que preguntar dos cosas, una es si era necesario sacrificar a Excalibur porque la enfermedad hubiera sido intratable y hubiera muerto con mucho sufrimiento y la segunda es si era necesario sacrificarlo para evitar futuros contagios a humanos y otros animales no-humanos.

La respuesta a la primera pregunta es no. Los perros, de acuerdo al único estudio del tema, infectados de ébola son asintomáticos. Esto significa que el perro tiene la enfermedad pero no desarrolla síntomas. Eric Leroy, experto en el tema, ha dicho que si Excalibur hubiera estado enfermo de ébola se hubiera recuperado: “se va a recuperar y cuando esté curado habrá eliminado completamente el virus”.

Si sacrificar a Excalibur no era necesario por el bien de Excalibur entonces hay que examinar si era necesario sacrificarlo para evitar futuros contagios a humanos y animales no-humanos. Esta es la respuesta que ha dado el gobierno español y de hecho parece haber sido la respuesta más sensata dado que no tenían donde aislar y tratar al perro. Ante este escenario debemos hacernos una pregunta más general: ¿Todas las mascotas que hayan estado en contacto con alguien que ha contraído ébola deben ser sacrificadas?

La respuesta a esta pregunta es que depende de las circunstancias específicas. ¿Por qué? Porque mientras que en África y España, y muchos otros países, no existen los recursos veterinarios necesarios para el tratamiento de dichas mascotas en algunos países sí hay recursos veterinarios suficientes, al menos cuando la cantidad de animales no-humanos contagiados sea poca. Si Excalibur hubiera estado en Alemania, en lugar de Madrid, entonces su eutanasia sí hubiera sido moralmente problemática.

El hecho de que en España no se contaran con los servicios veterinarios necesarios para poner a Excalibur en el aislamiento necesario, y al mismo tiempo darle el tratamiento adecuado, hizo que las autoridades españolas consideraran que Excalibur imponía riegos sanitarios a otras personas y animales no-humanos que hacían que su sacrificio no fuera moralmente problemático. Demos por hecho que las autoridades españolas no contaban con los medios necesarios para tratar con Excalibur. La pregunta que sigue es si este hecho les daba carta blanca para sacrificarlo inmediatamente. La respuesta a esta pregunta es no.

¿Por qué? Porqué las autoridades españolas tuvieron que haber consultado con los especialistas mundiales en el tema y preguntarles si mantener a Excalibur vivo era prioritario para la investigación del ébola. Eric Leroy, en entrevista para El País, aseveró que mantener a Excalibur era importante para la investigación del ébola, el problema es que no clarificó que tan importante era.

Si mantener a Excalibur vivo era prioritario entonces las autoridades españolas tuvieron que haber pedido ayuda internacional para relocalizar al perro y ponerlo bajo el cuidado de un equipo que sí contara con la infraestructura y capacitación adecuada. Relocalizarlo no sólo hubiera sido bueno para Excalibur sino que también hubiera sido bueno para nosotros. Si por el contrario, aun cuando Excalibur hubiera sido prioritario para la investigación, nadie hubiera querido arriesgarse a enviar un equipo especializado por él entonces se le tendría que haber sacrificado. El hecho de que las autoridades españolas no tomarán en cuenta el valor científico de Excalibur es una muestra más de lo poco preparados que estaban para lidiar con el ébola.

Ahora, qué opciones hubieran quedado abiertas si Excalibur no hubiera sido prioritario para la investigación. En este punto hay que tener en cuenta que las autoridades españolas tendrían que haber sido claras en que ellos no contaban con las instalaciones necesarias para su cuidado. Siendo este el caso se podrían haber movilizado otros recursos para evitar el sacrificio del perro. Es una pregunta, que se quedará sin responder, si algún equipo veterinario extranjero hubiera podido trasladar y atender a Excalibur en las condiciones adecuadas. Hay que ser claros que aun cuando técnicamente ello hubiera sido posible prácticamente hubiera sido improbable. ¿Por qué? Porque trasladar y cuidar a Excalibur significaría poner en riesgo de contagio de ébola a los médicos veterinarios y personal encargado del perro, sólo por el bienestar del perro. Es dudoso que gobiernos que han sido tan remisos en proveer de ayuda necesaria a seres humanos en África hubiera aceptado traer a su territorio a Excalibur y exponer a sus ciudadanos.

@CPalaciosG

 

Ebola, screening, and the US.

In a recent contribution to Forbes, Arthur Caplan has listed five ethical points that should be considered now that Ebola has entered the US. In general I agree with him but I also think that his first point is too US-centric and that it needs to be commented on.

Caplan’s first point is that:

  1. A case like this was bound to happen. A few more are likely given the ability to travel easily from nation to nation. There will be calls to restrict travel from West Africa but that is not useful or needed. In today’s world there are too many ways to get from there to here. What is needed is to seriously screen passengers getting on planes or boats to the USA for symptoms of Ebola.

To this I would add that if in fact there are sufficient cases of Ebola in the US then not only passengers getting on planes or boats to the US should be seriously screened for Ebola symptoms but passengers leaving the US should also be seriously screened for such symptoms. The fact that the US has the necessary means for dealing with cases of Ebola does not mean that other nations have such means. In this case the US, as any other nation, has the moral duty of preventing the disease from spreading; and even more so to places where dealing with such a disease would be difficult or very difficult.

@CPalaciosG

John Finnis, rape and the Nazis

Among the conservatives who desire a wide prohibition against abortion there is a case that has always merited special attention: rape. While some conservatives accept as morally uncontroversial the idea of abortion following rape, others want a blanket prohibition against such practice. This means that the latter group, if permitted, would outlaw abortion even for cases of rape. For example the United States Conference of Catholic Bishops in their Ethical and Religious Directives for Catholic Health Care Services states that:

“Compassionate and understanding care should be given to a person who is the victim of sexual assault. Health care providers should cooperate with law enforcement officials and offer the person psychological and spiritual support as well as accurate medical information. A female who has been raped should be able to defend herself against a potential conception from the sexual assault. If, after appropriate testing, there is no evidence that conception has occurred already, she may be treated with medications that would prevent ovulation, sperm capacitation, or fertilization. It is not permissible, however, to initiate or to recommend treatments that have as their purpose or direct effect the removal, destruction, or interference with the implantation of a fertilized ovum [emphasis added].”

 and the Guidelines for Catholic Hospitals Treating Victims of Sexual Assault by the Board of Governors of the Pennsylvania Catholic Conference states:

“The deliberate destruction of an innocent living human fetus — no matter how conceived [emphasis added] — is unjustified. Sexual intercourse involved in the act of rape, on the other hand, is an unjust assault and a non-consensual act. Therefore, appropriate means may be used in treating the rape victim to prevent conception. These means, as used, may not have the effect of an abortifacient.”

The legal fight against abortion (even in rape and incest cases) stems from the (perceived) intrinsic value, or ‘sacredness’, of all human life. The standard argument is that the value of the life of the unborn trumps any other possible considerations, including how she was conceived.

It should be clear that the political outcome of this line of argument does not leave many at ease. Getting pregnant due to rape and having to bear the child because there are laws enacted that prohibit abortion is not something that draws many votes. However some conservatives (maybe trying to ease the mind of the voters?) have claimed that women should not be worried about this because the rate of rape related pregnancies is very low. For example, all the following US Republican political figures have said something along such lines when debating abortion laws:

Trent Franks has claimed that “Before, when my friends on the left side of the aisle here tried to make rape and incest the subject — because, you know, the incidence of rape resulting in pregnancy are very low,”

Todd Akin said “If it’s a legitimate rape, the female body has ways to try to shut that whole thing down.”

James Leon Holmes in co-authorship with his wife wrote “concern for rape victims is a red herring because conceptions from rape occur with approximately the same frequency as snowfall in Miami.”

Henry Aldridge stated “The facts show that people who are raped — who are truly raped — the juices don’t flow, the body functions don’t work and they don’t get pregnant,” “Medical authorities agree that this is a rarity, if ever.”

And finally Stephen Freind also claimed “Rape, obviously, is a traumatic experience. When that traumatic experience is undergone, a woman secretes a certain secretion, which has a tendency to kill sperm.”

To this list of US conservative politicians we must add that of legal scholar and philosopher John Finnis (and, as far as I am aware, Finnis’ claim has passed unnoticed among scholars).

There are two papers in which Finnis has asserted that “conception is much less likely to result from rape [emphasis added]” the first is in in The Good of Marriage and the Morality of Sexual Relations: Some Philosophical and Historical Observations (p. 43 of this pdf) and the second is in Law, Morality, and “Sexual Orientation” (p. 18 of this pdf). This claim also appears in the reprinted versions of these articles in Human Rights and Common Good Collected Essays Volume III. In the collected essays we can find his claim in chapter 21. Law, Morality, and ‘Sexual Orientation’, and in chapter 22. Sex and Marriage: Some Myths and Reasons (this version changed the name from the above original).

Contrary to those discussing abortion Finnis (who, by the way, is also against abortion) makes this claim while discussing his idea of marital intercourse as a two-in-one-flesh reality. He asserts:

“For a husband and wife who unite their reproductive organs in an act of sexual intercourse which, so far as they then can make it, is of a kind suitable for generation, do function as a biological (and thus personal) unit and thus can be actualising and experiencing the two-in-one-flesh common good and reality of marriage, even when some biological condition happens to prevent that unity resulting in generation of a child.”

Some pages ahead he adds:

“But it would be more realistic to acknowledge that the whole process of copulation, involving as it does the brains of the man and woman, their nerves, blood, vaginal and other secretions, and coordinated activity (such that conception is much less likely to result from rape) is biological through and through.”

What should be said about the claim that the rate of rape related pregnancies is very low? This assertion is utterly false. In point of fact, and as one instance of the research done on the subject concludes: “Rape-related pregnancy occurs with significant frequency [emphasis added]. After Todd Akin’s claim, The American College of Obstetricians and Gynecologists issued a statement on rape and pregnancy in which they asserted thatThere is absolutely no veracity to the claim that ‘If it’s a legitimate rape, the female body has ways to shut that whole thing down.’ A woman who is raped has no control over ovulation, fertilization, or implantation of a fertilized egg (ie, pregnancy). To suggest otherwise contradicts basic biological truths.” For other proper scientific evidence, you can click here, here or here. 

From where did such idea come about; and what role do the Nazis play? The answer can be found in an excellent article in Slate (The Nazi Anatomists) by Emily Bazelon who reports that the false idea about the low pregnancy rate resulting from rape can be traced back to the work of Nazi anatomist Hermann Stieve who worked with bodies that came from the executions taking place in the Plötzensee Prison during the Third Reich.Bazelon writes

“Stieve published 230 anatomical papers. With the data he gathered pre-execution, as well as the tissues and organs he harvested and studied, he could chart the effect of an impending execution on ovulation. Stieve found that women living with a looming death sentence ovulated less predictably and sometimes experienced what he called ‘shock bleedings.’ In a book published after the war, Stieve included an illustration of the left ovary of a 22-year-old woman, noting that she ‘had not menstruated for 157 days due to nervous agitation.” Stieve drew two conclusions that continue to be cited (for the most part, uncritically). He figured out that the rhythm method doesn’t effectively prevent pregnancy. (He got the physiological details wrong but the conclusion right.) And he discovered that chronic stress—awaiting execution—affects the female reproductive system [emphasis added].”

We might conclude that as ever, and perhaps this is a futile aspiration, we might ask that any commentary on empirical cases should be grounded in adequate evidence.

by César Palacios-González

@CPalaciosG